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¿Se te olvida donde dejaste las llaves? Quizás estes sufriendo Neuroinflamación

Por: Sebastián Castrillón Restrepo

Médico Especialista en Medicina Funcional 

Kresser Institute y Kharrazian Institute

Recientemente realicé una conferencia sobre Neuroinflamación a través del laboratorio Nutrabiotics. En esta edición del blog y la siguiente haré un recuento de aquellos conceptos importantes explicados en  dicha conferencia.

 

En este blog encontrarás:

  1. ¿Qué es la Neuroinflamación?
  2. ¿Cuáles son los síntomas de la Neuroinflamación?
  3. Las disfunciones fisiológicas son causas de Neuroinflamación.
  4. La disfunción mitocondrial es un fenómeno relevante en la Neuroinflamación.
  5. Células de la glía y activación de la microglía. Un fenómeno importante en la Neuroinflamación.
  6. La barrera hemato – encefálica y las consecuencias de su lesión.

 

¿Qué es la neuroinflamación?

Nuestro cerebro es un órgano maravilloso. Es el asiento de la mente. Nos permite percibir el mundo: la belleza de un atardecer, disfrutar nuestra música favorita,  apreciar una obra de arte o deleitarnos con nuestra comida favorita. Sin nuestro cerebro no podríamos comenzar ni mantener relaciones humanas satisfactorias, no podríamos enamorarnos. Un cerebro con buena salud es vital para estar motivados, tener planes, proyectarnos, aprender cosas nuevas y en última instancia es necesario para comprender la razón de nuestro paso por la tierra.

 

Aun así, nuestro cerebro es ampliamente ignorado y desconocido en los enfoques de medicina convencionales e incluso en los más integrales como la medicina funcional. Me propongo en este texto acercar al lector a algunos conceptos que le permitan cuidar esta herramienta maravillosa llamada cerebro, para que a lo largo de la vida despliegue sus máximas capacidades y en la vejez siga acompañándonos a plenitud.

Entremos en materia. ¿Qué es la neuroinflamación? Cuando alguna parte de nuestro cuerpo se ve agredida por cualquier agente, sea un virus, una bacteria, un parásito, una toxina,  u otros, se produce una respuesta llamada inflamación. La inflamación es un fenómeno complejo caracterizado clásicamente por 5 eventos:

          • Calor
          • Dolor / Ardor
          • Enrojecimiento
          • Pérdida de la función
          • Infiltrado de células del sistema inmune

Sin embargo, cuando el cerebro se inflama estas 5 características no están todas presentes.  Los vasos sanguíneos del cerebro conforman una estructura llamada barrera hematoencefálica que impide que estas 5 características se presenten. Además el sistema nervioso en sí mismo NO tiene receptores de dolor, por lo tanto cuando esta inflamado No duele. En cambio, la característica más importante es la pérdida o el empeoramiento de la función de la zona o las zonas del cerebro inflamadas.

 

Cuando el cerebro se inflama no duele.  La Neuroinflamación se manifiesta por disminución, o empeoramiento de alguna función neurológica.

 

Si bien el cerebro trabaja de una manera predominantemente interconectada, los científicos han identificado funciones neurológicas que residen de manera principal en algunas áreas del cerebro.

Por ejemplo, el lóbulo frontal (detrás de la frente) se encarga de la planeación, la proyección, la organización, la motivación y las funciones motoras entre muchas otras. Es la región donde se asienta la personalidad.

El lóbulo temporal al lado de las orejas se encarga del almacenamiento de la memoria y la creación de nuevos recuerdos.

El lóbulo occipital (en la parte de atrás de la cabeza)  se encarga de la comprensión de las percepciones visuales provenientes de los ojos.

El cerebelo (también en la parte de atrás de la cabeza) es un sofisticado procesador que integra toda la información relacionada con el movimiento, la postura corporal y el equilibrio.

El hipotálamo por su parte, muy en el centro del cerebro censa el estado del organismo y mantiene la homeostasis corporal a través del sistema nervioso autónomo y el sistema endocrino.

Existen muchas más áreas cerebrales. Lo importante es que todas ellas son vulnerables a la neuroinflamación, y cuando se inflaman dejan de funcionar del todo o lo hacen de una manera insuficiente.

Los síntomas de la Neuroinflamación se relacionan  con el área del cerebro que esta inflamada.

 

¿Cuáles son los síntomas de la neuroinflamación?

Dependiendo de la zona del cerebro inflamada, los síntomas serán unos u otros.

Hazte por favor las siguientes preguntas:

  • ¿Sientes que te cuesta aprender cosas nuevas?
  • ¿Sientes que se te olvida con facilidad donde dejaste la billetera, las llaves o donde parqueaste el carro?
  • ¿Sientes que te cansas más que antes leyendo, estudiando, conduciendo o haciendo actividades que requieren trabajo mental?
  • ¿Sientes que tu mente está más lenta que de costumbre?
  • ¿Sientes que te cuesta encontrar las palabras adecuadas al hablar?
  • ¿Te cuesta concentrarte, iniciar o finalizar tareas?
  • ¿Te sientes desmotivado, deprimido o irritable y ansioso?

Si tienes algunos de estos síntomas entonces posiblemente tienes en menor o mayor medida neuroinflamación.

Siempre nos han dicho que con el tiempo el cerebro va perdiendo sus capacidades.  Sin embargo, nada más alejado de la realidad. De hecho, podemos decir que el cerebro de un anciano que ha recibido adecuados estímulos durante la vida puede ser más eficiente que el de una persona joven.

 

El cerebro es el único órgano del cuerpo que con los estímulos adecuados, puede hacerse con el paso de los años más y más poderoso. Esto se debe a la capacidad de interconectar cada vez más neuronas por medio de unas estructuras llamadas sinapsis. Las neuronas y las sinapsis que estas forman, junto a otras células llamadas células de la glía conforman la estructura anatómica sobre la cual se establece la memoria y el aprendizaje.

Lo importante es encontrar los estímulos adecuados para mantener, con el paso del tiempo, la salud neuronal, la creación de nuevas sinapsis y el fortalecimiento de las redes neuronales.

 

La Neuroinflamación tiene múltiples caras. Puede ser la causa de síntomas ligeros cómo los asociados a las preguntas anteriores. Es sin embargo la causa de un gran grupo de enfermedades.

¿Sabías por ejemplo que las enfermedades mentales se deben en gran medida a neuroinflamación? El Parkinson y el Alzheimer, es decir las enfermedades neurodegenerativas también se deben fundamentalmente a neuroinflamación.  Los trastornos del desarrollo cerebral como los trastornos del espectro autista también se deben a neuroinflamación. Cada uno de estas condiciones tienen sus características particulares, pero la neuroinflamación es un fenómeno común a todas ellas.

 

El Parkinson, el Alzheimer, el autismo y las enfermedades psiquiátricas  tienen en común a la Neuroinflamación como fenómeno subyacente.

 

Por otra parte los accidentes cerebro-vasculares, (también conocidos popularmente como derrames cerebrales), el trauma craneano, y las infecciones del sistema nervioso central, son todas ellas causas mayores de neuroinflamación crónica y de funcionamiento ineficiente del sistema nervioso central.

 

Las disfunciones fisiológicas son causas de neuroinflamación

¿Y cuál es la causa de la Neuroinflamación? Para responder esta pregunta debemos pensar en nuestro estilo de vida. Nuestro estilo de vida esta frecuentemente en contravía con nuestros genes y de allí surgen lo que llamamos disfunciones fisiológicas. Las disfunciones fisiológicas son todas ellas causas de neuroinflamación. A continuación menciono las disfunciones fisiológicas más frecuentes:

  • Pensamiento inadecuado/creencias: Ante todo decir que nuestra forma de ver la vida influye en nuestra salud. En pacientes gravemente enfermos por ejemplo se ha demostrado que la probabilidad de sobrevivir se relaciona con la respuesta a la pregunta: ¿Cómo quiere usted estar cuando tenga 100 años?  Los pacientes que tenían claro que querían estar vivos eran los que más posibilidades tenían de sobrevivir. Tener un propósito en la vida y unas relaciones interpersonales satisfactorias son esenciales para garantizar una buena salud cerebral.
  • Estrés percibido:  El estrés es un fenómeno complejo.  Es causado por todo aquello que intente sacar al cuerpo de su estado de equilibrio. Por lo tanto, lo que suceda al interior de nuestro cuerpo como por ejemplo déficits nutricionales, alteraciones metabólicas y hormonales, toxicidades, infecciones, etc. son todas ellas causas de estrés para el organismo. Por otro lado dentro de la respuesta al estrés, también está el estrés percibido. El estrés percibido es el estrés generado por la reacción psicológica a los problemas de la vida. Este tipo de estrés es de gran importancia para los pacientes con neuroinflamación. Existen afortunadamente múltiples estrategias para evitar el estrés percibido que puede ser evitado y mitigar el que no puede evitarse por completo. Ejemplos de estas estrategias incluye el ejercicio, sobre todo si se practica con amigos o familiares al aire libre, el yoga, la meditación, el mindfulness, la repetición de mantras, la oración, el juego, todo aquello que cause risa, etc.
  • Dieta inadecuada: Esta es una gran fuente de neuroinflamación. Las dietas ricas en grasas y carbohidratos refinados, y abundantes en productos procesados son muy inflamatorias. Las dietas carentes de vegetales, frutas y semillas en abundancia y diversidad, son pobres en fibra y antioxidantes. Dichas dietas a la larga terminan afectando el funcionamiento de múltiples órganos y sistemas, siendo los más vulnerables el sistema gastrointestinal, el sistema inmune y el sistema nervioso central.
  • Disfunción Gastrointestinal – SIBO y Disbiosis: En los últimos años la ciencia ha dedicado un gran esfuerzo a entender el papel de las bacterias que habitan el intestino y su relación con el organismo (llamados en conjunto microbioma). Se ha descubierto que estas bacterias forman un eje bidireccional de comunicación con el cerebro, llamado eje intestino-cerebro. La alteración de este eje tiene profundas implicaciones para el buen funcionamiento cerebral y su mal funcionamiento conduce a neuroinflamación.
  • Alteración del Eje hipotálamo – hipófisis – adrenal (Eje HPA): Cómo lo hemos dicho anteriormente el hipotálamo censa las diferentes variables del medio interno para dar una respuesta adecuada a las necesidades del organismo. Su respuesta se ejecuta principalmente a través de 2 sistemas. Por un lado el sistema nervioso autónomo (parte del sistema nervioso que se encarga de regular el funcionamiento de los órganos) y por otro lado del sistema endocrino que realiza su trabajo a través de la producción de hormonas . Todo este gran sistema de comunicación lo llamamos eje HPA, y regula aspectos tan importantes como la respuesta al estrés, el sueño y la glicemia. Todo aquello que cause alteración de este eje tiene profundas implicaciones en la Neuroinflamación.

Como podemos ver, el panorama de disfunciones que pueden llevar a causar neuroinflamación es muy amplio.

El correcto abordaje de la neuroinflamación requiere una revisión y corrección detallada y juiciosa de todas las disfunciones fisiológicas que sufre una persona.

La disfunción mitocondrial es un fenómeno relevante en la neuroinflamación.

Todas nuestras células tienen unas pequeñas fábricas de producción de energía llamadas mitocondrias.  En el proceso de producción de energía estas fábricas producen unos desechos llamados radicales libres. En condiciones normales estos radicales libres son muy bien controlados por las células debido a unas moléculas llamados antioxidantes.

Uno de los fenómenos más importantes en la Neuroinflamación es el mal funcionamiento de las mitocondrias de las neuronas lo que lleva en primer lugar a una baja producción de energía y en segundo lugar a producir más radicales libres de los que una neurona puede tolerar. Esto ocasiona inicialmente mal funcionamiento de las neuronas, y la persona manifiesta síntomas neurológicos.

 

Si el mal funcionamiento de las mitocondrias persiste en el tiempo las neuronas van muriendo poco a poco y con ellas todas sus maravillosas funciones.

 

Debemos entender entonces que todas las disfunciones mencionadas tienen el potencial de lesionar la mitocondria y favorecer un círculo vicioso de destrucción neuronal.

Las estrategias terapéuticas tanto de cambios del estilo de vida como de suplementación van dirigidas a fortalecer la salud mitocondrial y por lo tanto salvar las neuronas.

Células de la glía y activación de la microglía. Un fenómeno importante en la Neuroinflamación.

Siempre hemos escuchado hablar de las neuronas. Las neuronas son aproximadamente el 10% de las células del cerebro en el ser humano, y son sin duda algunas células formidables que transportan información por todo el cerebro y a grandes distancias lejos del cerebro a través de la medula espinal y los nervios periféricos.  Sin embargo la salud y el buen funcionamiento de las neuronas no sería posible si no fuera por las células que acompañan a las neuronas, llamadas en conjunto células de la glía. Ellas corresponden al 90% del entramado cerebral.

 

En los últimos años los científicos han dedicado muchos esfuerzos a estudiar las células de la glía, debido a que han descubierto que es en la glía donde comienzan muchas enfermedades y es en la glía también donde hay que dirigir los esfuerzos para recuperar la salud cerebral.

 

Una de las células de la glía que requiere especial atención a la hora de hablar de neuroinflamación es la célula de la microglía. Las células de la microglía son las células del sistema inmune dentro del cerebro, y corresponden  aproximadamente al 10% de las células del cerebro. Estas células entran al cerebro cuando somos bebés y allí permanecen durante toda la vida cumpliendo sus funciones. Su función principal es proteger a las neuronas de cualquier agresor. Estas células se mueven por el cerebro limpiándolo y fagocitando todo aquello que pueda lesionar a las neuronas.

Sin embargo ante situaciones muy drásticas estas células de la microglía sufren una transformación que es de por vida: se activan. En la literatura científica publicada en inglés este fenómeno se llama Glial Priming. Cuando una célula de la microglía se activa entra en un estado que es por así decirlo agresivo, es como un guerrero, y en éste estado termina por lesionar todo lo que este cerca incluidas las neuronas.

Cuando las células de la microglía están activadas producen grandes cantidades de sustancias que destruyen otras células a su alrededor incluidas las neuronas las cuales mueren. Y cuando las neuronas mueren, más y más células de la microglía se activan amplificando un círculo vicioso de destrucción cerebral. La consecuencia es la pérdida mantenida de neuronas que lleva a la pérdida de las funciones cerebrales. Este círculo vicioso explica en parte lo que sucede en enfermedades como el Alzheimer y otras demencias.

Tenemos un número limitado de células de la microglía, si se activan, destruirán las neuronas. Si permanecen en estado de reposo cuidarán de nuestras neuronas. Gran parte del trabajo que realizamos en neurología funcional se centra en favorecer que las células de la microglía permanezcan en un estado anti-inflamatorio y protector para las neuronas.

 

El siguiente listado, enumera los estímulos que son capaces de activar la microglía e iniciar el círculo vicioso destructivo en el cerebro:

    1. Trauma craneano.
    2. Enfermedad Cerebro Vascular.
    3. Estrés percibido severo: (Trastorno de estrés postraumático).
    4. Infecciones sistémicas severas e infecciones del sistema nervioso central.
    5. Ingesta severa de alcohol.
    6. Lesión de la barrera hemato encefálica
    7. Carencia sostenida y prolongada de sueño.
    8. Autoinmunidad contra el sistema nervioso central.

Las etapas extremas de la vida como el período prenatal y la ancianidad, son también períodos en los que el cerebro es susceptible de activar células de la microglía. Y esto explica en gran medida los trastornos del neurodesarrollo en niños, las enfermedades neurodegenerativas y de la memoria y el aprendizaje en la ancianidad.

A manera de síntesis, podemos decir que la neuroinflamación está marcada por una disfunción mitocondrial importante que ocasiona el mal funcionamiento neuronal y a largo plazo acelera la pérdida de las neuronas. Estas personas suelen tener síntomas ligeros a moderados tales como pérdida de la memoria reciente, sensación de tener su mente más lenta, fatiga al realizar actividades que requieran concentración o esfuerzo mental, falta de motivación, etc.

Existen sin embargo un segundo grupo de personas que además de la disfunción mitocondrial ya mencionada, sufren un fenómeno llamado activación de la microglía. Estas personas tienen en alguna región de su cerebro un círculo vicioso muy destructivo que puede paulatinamente minar las funciones cerebrales de una manera acelerada.  Estas personas pueden tener síntomas clínicos graves y crónicos, que dependen de la zona cerebral afectada.

Las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson y las enfermedades mentales son ejemplos de enfermedades que se asocian a activación de la microglía. Otras personas pueden no tener ningún diagnóstico neurológico, sin embargo sufren activación de la microglía que se manifiesta por síntomas moderados a severos, que fluctúan en el tiempo, agudos o crónicos y generalmente asociados a algún estímulo trivial como un alimento específico no tolerado, una infección viral respiratoria, una noche de poco sueño, períodos de estrés aumentado, una exposición a un químico, etc.

 

El siguiente listado enumera algunos síntomas que pueden ser consecuencia de la activación crónica de la microglía:

  • Depresión/Ansiedad
  • Tinitus
  • Vértigo
  • Descoordinación motora
  • Cambio en el comportamiento, la personalidad
  • Cambio en el habla
  • Aumento o disminución en el tono muscular
  • Temblor
  • Debilidad Muscular
  • Trastornos del espectro autista y otras enfermedades del neuro-desarrollo
  • Enfermedades neurodegenerativas: demencias, Parkinson
  • Enfermedades psiquiátricas

 

La barrera hematoencefálica y las consecuencias de su lesión.

El cerebro tiene una situación inmunológica privilegiada. Esto se debe a que cuenta con una barrera que no permite que, virus, bacterias, toxinas u otras sustancias lesivas que viajan por la sangre ingresen fácilmente. Dicha barrera la llamamos barrera hematoencefálica ya que se encuentra recubriendo los vasos sanguíneos cerebrales. Debido a la presencia de esta barrera en condiciones normales muchas sustancias que circulan por la sangre no pueden entrar a ese santuario donde se encuentran las neuronas.

Existen sin embargo unas zonas naturales en las cuales dicha barrera es más laxa y permite el paso de sustancias desde la sangre. Estas zonas se encuentran principalmente alrededor de regiones cerebrales como el hipotálamo. La razón de este aumento de la permeabilidad natural  es la necesidad de que hormonas y moléculas de la sangre puedan ser evaluadas por el hipotálamo quien a su vez debe dar una respuesta ajustada y mantener así el equilibrio en todo el organismo.

Cuando la barrera hemato encefálica se lesiona, diferentes sustancias nocivas pueden entrar al cerebro y causar neuroinflamación. La misma lesión de la barrera hemato encefálica puede favorecer que las células de la microglía se activen y se desencadene un círculo vicioso inflamatorio y destructivo.

 

Cuando una persona sufre de lesión de la barrera hematoencefálica su cerebro es mucho más vulnerable a cualquier agresor. La recuperación de la neuroinflamación en este contexto requiere un diagnóstico y tratamiento juicioso de todas las disfunciones fisiológicas, y una estrategia integral que incluya cambios en el estilo de vida y nutracéuticos dirigidos a recuperar la funcionalidad de la barrera hematoencefálica.

 

Debemos sospechar lesión de la barrera hemato encefálica en todas aquellas personas que tienen síntomas neurológicos severos o persistentes.

La barrera hemato encefálica puede ser lesionada por los mismos estímulos que ocasionan activación de la microglía. Adicionalmente podemos agregar que es muy sensible a la polución ambiental, el humo del cigarrillo y el humo de los carros, las alteraciones metabólicas como las observadas en la diabetes, y los campos electromagnéticos generados por los aparatos eléctricos.

Y hasta aquí llegamos con esta exposición acerca de la neuroinflamación, una visión desde la perspectiva de la medicina funcional. En la próxima entrada del blog escribiré acerca de las estrategias que son importantes para reducir la Neuroinflamación.

¿Conoces a alguien que sufre de neuroinflamación? Invítalo a leer el blog y a pedir ayuda.

¿Tienes alguna opinión, comentario o quieres compartir alguna experiencia relacionada? Estas invitado a escribir en el cuadro de comentarios. ¡Hasta la próxima y te deseo una buena salud cerebral!

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