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La dieta paleo es rica en hortalizas, verduras, frutas y carnes

Medicina Funcional y la Perspectiva Ancestral

Me llamo Sebastián Castrillón, soy Médico Anestesiólogo y Médico Funcional. Este blog está dedicado a hablar de Medicina Funcional.  Los invito a participar, preguntar, opinar, sugerir, indagar, cuestionar. etc… Son también bienvenidas las propuestas de temas que consideren importantes.

Ésta es la primera edición del Blog y los voy a invitar a reflexionar sobre cómo la Perspectiva Ancestral  le da sentido a la Medicina Funcional, y cómo esta perspectiva ancestral puede indicarnos un camino a seguir para recuperar la salud o para mantenernos sanos. 

¡Sí! lo que voy a hacer es exponerles una poderosa perspectiva que les ayudará a estar más sanos!

 

En este Blog:

  • La salud de nuestros ancestros
  • La clave esta en como vivían nuestros ancestros
  • ¿Por qué nos volvimos una sociedad enferma? El papel de la Agricultura y la Revolución Industrial
  • ¿Debemos vivir como hombres del Paleolítico?
  • Algunos tips para recuperar el control de nuestra salud desde la Medicina Funcional y la Perspectiva Ancestral
  • La Medicina Funcional considera que la Dieta Paleolítica es la base para comenzar una búsqueda personal

La salud de nuestros ancestros

Cuando hablamos de nuestros ancestros de la era paleolítica nos imaginamos unos hombres con vidas muy cortas, malolientes y desdentados.  Sin embargo los estudios antropológicos nos enseñan que estamos equivocados.

Nuestros antepasados que eran nómadas y recolectores gozaban de perfecta salud, y podían vivir vidas tan largas como 70 a 80 años. Y lo que es mas importante estaban prácticamente libres de las enfermedades crónicas de la actualidad.   

Sabemos también que eran muy superiores en casi todas  las medidas posibles de salud. No sufrían de diabetes ni de enfermedades autoinmunes, no sufrían de hipertensión ni de ateroesclerosis, no sufrían de osteoporosis ni de obesidad. Eran más altos y fuertes que nosotros.

Todo esto contrasta con la epidemia de enfermedad crónica a la que nos enfrentamos. Es decir, si tenemos vidas más largas pero, ¿cuántos de esos años los pasamos libres de enfermedad? 

Si nuestros ancestros estaban prácticamente libres de

enfermedades crónicas, ¿qué paso entre ellos y nosotros?

 

La clave esta en cómo vivían nuestros ancestros.

Podemos decir que los primeros humanos habitaron la tierra hace 200.000 años.

Vivían todos ellos en condiciones muy diferentes, pero de manera global, pasaban muchas horas activos, se desplazaban grandes distancias para buscar refugio y conseguir comida, a veces no tenían comida y entonces ayunaban, estaban sincronizados con los ciclos de luz y oscuridad de la naturaleza. Sus niveles de estrés eran muy diferentes a los nuestros. Eran principalmente cazadores y recolectores, y el 70% aproximadamente de su energía la obtenían de los animales que cazaban. Cuando cazaban el animal ¡Se lo comían todo!no solamente las partes magras, algo que en Medicina Funcional llamamos “comer de la Nariz a la Cola”.

También recolectaban grandes cantidades y variedades de frutas, tubérculos y semillas.  Es decir comían cantidades de fibra que nosotros ni alcanzamos a imaginar. 

Este modo de vida fue configurando poco a poco durante miles de años sus cuerpos y sus genes.  Y esos genes son prácticamente los mismo genes que tenemos nosotros, ya que 12.000 años en tiempo evolutivo es como un parpadeo comparado con el tiempo que hemos vivido como hombres paleolíticos. Ciertamente ya empezamos a tener en nuestros genes alguna ligera adaptación a la dieta moderna, pero nuestros genes aun están fundamentalmente adaptados a las dietas de nuestros ancestros.  ¡Ahora ya vemos por donde va la cosa!

“Vivimos una vida para la cual no estamos diseñados y ésta

es la principal causa de las enfermedades crónicas modernas”

 

¿Por qué nos volvimos una sociedad enferma? El papel de la Agricultura y la Revolución Industrial.

Hace aproximadamente 12.000 años llegó la agricultura y esto permitió una provisión constante de alimentos.  Algunos investigadores creen que ésta fue clave para el desarrollo de la civilización, pero tuvo un costo muy alto en nuestra salud.  Pasamos de comer una gran variedad de semillas, raíces, frutas y tubérculos a unos pocos que podíamos cultivar y las fuentes de carne se redujeron a los pocos animales que podíamos domesticar. Introducimos los lácteos y los granos que no hacían parte de nuestra dieta paleolítica.  En definitiva, hubo un empobrecimiento de la alimentación con repercusiones muy negativas para la salud y así lo demuestran los estudios de poblaciones de grupos humanos con estilos de vida muy parecidos a los de nuestros ancestros. Cuando cambian a dietas occidentales sufren una importante decaída en la salud y empiezan a padecer las enfermedades crónicas típicas de nuestra sociedad.

 

“La epidemia de enfermedad crónica se debe a un desajuste

entre nuestros genes y nuestro estilo de vida”

 

Podemos decir que la agricultura nos dio el primer golpe.  Y hace 200 años con la llegada de la Revolución Industrial llega el segundo golpe: miles de productos químicos invaden nuestro ambiente y nuestros cuerpos. Nuestros sistemas de detoxificación se ven ahora desbordados. Llega la luz eléctrica y con ella ese delicado sistema de control hormonal que depende de los ciclos de luz y oscuridad se altera. Nos distanciamos aun más de los hábitos que nos han hecho seres humanos.  Trabajamos ahora en oficinas y nos desplazamos en carro, nos volvimos sedentarios y estamos estresados continuamente. Si bien el primer golpe (la agricultura) nos dejó groguis, el segundo golpe nos acaba de noquear.  

¿Debemos vivir como hombres del paleolítico?

¡Claro que no! Pero reflexionar acerca de la disparidad entre nuestros genes y nuestro estilo de vida moderno nos debe llevar a una vida más acorde con nuestros genes y de esta manera obtener el máximo provecho de ellos.  Numerosos estudios demuestran cómo un acercamiento a la Dieta Paleolítica es efectiva para reducir o combatir las enfermedades crónicas de nuestra sociedad.  La Medicina Funcional nos enseña como aplicar este enfoque en la vida cotidiana.

 

Algunos tips para recuperar el control de nuestra salud desde la Medicina Funcional y la Perspectiva Ancestral. 

Prueba una Dieta Paleolítica favoreciendo el tipo de alimentos que le van mejor a nuestros genes. 

En que consiste una dieta Paleolítica:

  • Aumenta el consumo y sobre todo la variedad de plantas, raíces, tubérculos, hortalizas y frutas. Con esto hacemos más densa nuestra nutrición, aseguramos una adecuada ingesta de vitaminas, Fito nutrientes y, sobre todo, aumentamos el consumo de fibras.
  • Aprende a comer “de la nariz a la cola”. Esto quiere decir incorporar cada vez más cortes grasos, vísceras y cartílagos y caldo de huesos. Estas partes del animal son importantísimas en el equilibrio de los aminoácidos que consumimos y que son la base fundamental de la construcción y reparación de tejidos de nuestro cuerpo.
  • Elimina los alimentos procesados.  Y muy especialmente:
    • Aceites Vegetales Industriales: Soya, maíz, girasol, canola, margarinas.
    • Azúcar y todos sus derivados
    • Harina de trigo y todos sus derivados.
  • Elimina o disminuye cereales y granos como frijoles, garbanzos y lentejas.
  • Consume super alimentos: Caldo de huesos, aguacates, fermentados, aceite de oliva, semillas de linaza y de chia.
  • Reconoce cuales alimentos están más contaminados con pesticidas y herbicidas. Existen 12 alimentos, llamados la docena sucia que suelen estar mucho más contaminados.  Procura que estos alimentos sean de orígen orgánico.

Pero no te limites a la dieta, adopta un estilo de vida que promueva la salud:

  • ¡Muévete más! No se trata de ir al gimnasio 3 veces a la semana y estar sentado el resto del tiempo.  Incorpora más caminatas y más movimiento en el día a día. ¡Vuélvete tan resistente como nuestros ancestros!
  • ¡Duerme más y mejor! Nuestros ancestros dormían entre 7 y 9 horas.  En el mundo moderno la calidad y cantidad del sueño han empeorado mucho. El sueño es fundamental para estar sanos y tener cerebros y sistemas inmunes fuertes.
  • Disminuye la cantidad de productos de aseo personal que utilizas.  Los jabones, las cremas, los champú, etc, todos ellos son una carga adicional para nuestros sistemas de detoxificación. Reduce el uso de los que no son necesarios y busca los que están hechos con ingredientes más saludables. La App para móviles ThinkDirty te ayuda a entender que productos son más seguros a la hora de comprar.
  • Si ya te han diagnosticado alguna enfermedad, pregúntate por qué enfermaste y qué factores de tu estilo de vida la perpetúan.  Acude al Médico Funcional si quieres investigar y tratar la causa raíz de tu enfermedad.

 

La Medicina Funcional considera que la Dieta Paleolítica es la base para comenzar una búsqueda personal.

En la actualidad existen miles de dietas. ¿Cuál es la correcta? La respuesta es que no hay una dieta que le sirva a todos. Teniendo en cuenta nuestra historia evolutiva, la medicina funcional propone la dieta paleolítica como una base para comenzar  nuestra búsqueda personal. 

Es nuestra responsabilidad encontrar nuestro código personal de salud, es decir la dieta y el estilo de vida que mejor funciona para nosotros y con el que podemos obtener el máximo potencial de nuestra salud. 

 

Fuentes consultadas:

 

  • Veile, A. (2018). Hunter-gatherer diets and human behavioral evolution. Physiology & Behavior 193 (2018) 190–195 https://doi.org/10.1016/j.physbeh.2018.05.023
  • Kopp, W. (2019). How Western Diet And Lifestyle Drive the Pandemic of Obesity and Civilization Diseases. Diabetes, Metabolic Syndrome and Obesity: Targets and Therapy 2019:12 2221–2236. PMCID: PMC6817492 
  • De Menezes E., Sampaio HAC., Carioca AAF., Parente NA., Brito FO., Moreira TMM., de Souza ACC., Arruda SPM. (2019) Influence of Paleolithic diet on anthropometric markers in chronic diseases: systematic review and meta-analysis. Nutr J. 2019 Jul 23;18(1):41. https://rdcu.be/b1EeZ
  • Kresser, C. (2014) The Paleo Cure. USA: Hachette Book Group. https://my.chriskresser.com/books/tpc/

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